:: Deja que me vaya… ::

Son las 03:34 de la madrugada, no puedo dormir, me levanto, pero, algo me ata a esta cama.

Mi casa a oscuras, y que coño… mi vida también. Ahora estoy mirando, lo que veo cada día en las horas que “no duermo”.
¿Qué hago? Miro por la ventana, solo veo las sombras que provocan cada una de las bombillas que iluminan la calle.  ¿Y si me voy a correr a estas horas? ¿Me llamarán de loca “parriba”…?

De todas formas, ¿Quién está en la calle a estas horas? Me voy. Me pongo lo primero que encuentro, sin encender ni una sola luz, sin hacer nada ruido bajo a la calle. No hace frio, me pongo a correr, no se escucha nada, oigo hasta el palpitar de un corazón acelerado en sus primeros pasos…

Decido ir cambiando el rumbo, meterme por donde nunca paso, dicidiento  yo el camino a seguir.  El aire, la brisa, la tranquilidad, escuchar mis pasos, mi jadeo, mi descoordinación en la respiración, esta sensación…  que rara para mí, pero me atrae, ahora estoy diciendo yo…

El tiempo pasa muy rápido, llevo 34 minutos, me encuentro bien, me rio, sueño, y hasta me caen unas lágrimas…

Estoy llegando a casa, aun no se me va esa sonrisa tonta, y llego a mi portal, a la puerta de hierro fría. Algo me está empujando a que entre, pero alguien tira de mí hacia atrás, me resisto, aguanto como siempre, que coño pasa, ahora estoy llorando, me siento en el escalón, y me doy cuenta quien es la persona que no quiere que entre… es ella… que me dejó sin quererlo, que me dejó sin despedirse, que me dejó sin llorar, que me dejó sin darle tiempo a besarme… mamá…

Ahora te siento… ahora te comprendo… ahora comprendo todos estos meses… ahora sé lo que quieres…  Lo hago mamá… Subo decidida… apoyo su cabecita sobre mi hombro… y me voy…

No lo quiero, ya no me duelen sus palabras, ya no me duelen miradas, ya no te tengo miedo… ahora está ella… te quedas solo… con tus borracheras, con tus faltas, con tus queridas, y con la soledad que me querias dar…

Mamá…