¿Cómo estoy a menos de 75 días de arrancar el Ironman de Lanzarote?

Muchas cosas han pasado desde Junio donde formalicé mi inscripción en el Ironamn de Lanzarote 2017… y todo ello se lo debo a mi dentista, al cual lié yo para que se inscribiera, y el cual aceptó el reto mandándome al día siguiente una foto con el pago… ya me puse nervioso… y sabia… que no había vuelta atrás…

De Carlos, mi dentista, ya hablaremos, porque creo que es la persona más optimista y feliz que existe a mi alrededor, y que es capaz de levantarte el estado de ánimo para entrenar en cualquier momento.

Como sabéis… no soy un delfín en el agua, y he empezado a nadar tarde, quizás demasiado tarde… empecé por libre, intentado no ahogarme, y no podía pasar de los 100 metros sin necesidad de parar y salir respirar…. Parecía un submarino, iba hundido, sin coordinación, sin saber por dónde respirar, de lado a lado sin técnica… y pensando… ¿Dónde me he metido…? Pero el daño ya estaba hecho… y bien hecho…

Me dio Carlos varios consejos a la hora de nadar, pero eran tantas cosas que no podía corregir todas a la vez, la cabeza no me daba para más, pero poco a poco e ido mejorando gracias a sus consejos y al ver como nada a él. También he mejorado gracias a llevar equipado “los juguetes” como yo los llamo,  (palas, pull, tabla…).

Poco a poco comencé a comprobar que si yo puedo nadar… cualquier persona de este mundo puede nadar, y yo soy de los que no puede hacer el muerto en el mar… no sé si mis piernas que tienen poca grasa… pero no flotan, vamos… en general yo no floto.

Los entrenos iban de lujo durante los meses de verano, con calor, pero bien,  (menos nadar) antes de llegar Octubre, donde realice el primer triatlón (Olímpico) de mi vida y encima era una crono, donde cada 40 segundos salía un triatleta, y donde las cosas no salieron como yo esperaba, sobre todo por el final que tubo mi bici…

Ahí iba yo con toda la equipación y mi bici… deje todo en su sitio, y me fui al otro lado del puerto para realizar la salida. Como en principio la temperatura no iba a bajar, dijeron que no dejarían colocarse el neopreno, pero ese día amaneció con muy poca temperatura y a última hora dejaron utilizar el neopreno… 

Salí lógicamente sin él, con frío, notando que la gente iba mucho más rápida que yo, y sobre todo cuando me metí por una zona menos profunda donde tocaba el suelo con las manos… y no podía salir… me agobié, y mucho, hasta el punto de querer abandonar, porque no veía a nadie, y al ponerme casi de pie ví un gorro pasando a lo lejos y volví a retomar el camino, pero ya no iba bien, había perdido mucho tiempo y tragado mucha agua. Llegué al puerto y al salir del agua me mareaba, y salí en el puesto 115 de 160 personas… aunque en ese momento no sabía en qué puesto iba, sabía que no había ido bien, que había perdido 5 minutos como mínimo. Durante la transición fui de los más lentos, porque me tuve que sentar en el suelo para intentar que se me pasara el malestar de estómago y el mareo.

Arranqué la sección de bici mientras un amigo me grababa como salía haciendo un zigzag del mareo que llevaba… pero la cosa mejoró hasta tal punto que en el circuito urbano de 4 vueltas entré entre los 15 primeros, con una media de casi 36Km/h. Bajé contento de la bici, e intenté apretar a pie, pero el tragar agua en el mar y el malestar que arrastraba no me dejó bajar de 4:15 el km… por lo que al final entré a meta entre los 30 primeros, haciendo dos sectores horribles…

Estaba en un estado de incertidumbre, no sabía si estar contento o triste, sabía que algo no iba bien… y así fue. Por un problema de visión con la furgoneta… el cuadro de mi bici… quedó destrozado… Me despedí de ella…

Llevaba desde Octubre sin bici de triatlón, esperando una respuesta de un seguro que no llegaba… pero seguí entrenando, y madrugando hasta Diciembre. Donde he estado 45 días sin hacer NADA, gracias a mi tobillo y su futura operación…

El 15 de Enero arranqué con miedo, con algún Ibuprofeno que otro, y despacio… pero tengo un problema, y es que no descanso lo suficiente. Lo que iba a ser una salida tranquila para soltar piernas del trabajo a casa se convierte en un desvio por la montaña y otros 5km de vuelta a casa en llano…

Lo hago mal, pero mi cuerpo me pide ritmo, el tiempo pasa y cada vez está más cerca la verdadera prueba, y en realidad debería descansar más la carrera a pie, pero bueno… por ahora todo va relativamente bien.

Solo he corrido una carrera desde Octubre, y fue en el II Trail Montes del Pilar-Benejuzar en la distancia de 18km, donde después de vendarme los dos tobillos a conciencia salí con los más de 250 inscritos en esta distancia

La salida no fue tan rápida como esperaba, y me coloqué en los puestos de cabeza, y no me creía que estuviera ahí. Los Km iban pasando y me estaba encontrando bien, hasta el momento en el cual una persona que dirigía a los corredores a la carrera de 18 km o la larga de 28 k, me desvió por el camino largo.., cuando me quise dar cuenta había perdido casi un minuto según mi GPS… mi gozo en un pozo, desde el km 10 me quedaban 8 km para intentar volver a ponerme en el lugar que tanto me había costado conseguir. Volví al camino con rabia, y tuve que subir mucho mi ritmo para poder dar caza a los que me habían vuelto a pasar, que ni se imaginarían que ya no estaba delante de ellos.

Llegando al km 16 había un gran subida, la cual tenía que hacer si o si a ritmo alto aunque no pudiera. En esa subida mis pulsaciones se dispararon a 185 ppm, pero logro colocarme justo detrás del 7º y 8º en la bajada.

El ultimo km era por asfalto hasta meta y después de mi esfuerzo era casi imposible dar un poco más, pero mi cabeza me dijo que ya que había llegado hasta aquí, que diera un poco más, que podía. Y faltando 800 metros para meta subí el ritmo a 3:18, iba cansado, no veía, me molestaba todo… pero conseguí que se rindieran los dos, y encima estaba llegando al 5º!, tiré un poco más y lo pasé a 200 metros de meta… no me lo creía, 4º de la general y 1º de mi categoría.

En homenaje a mis compañeros de Grupo Quara.

Los entrenos estaban dando sus frutos, y me fui a casa muy contento. Aunque estuve 4 días entrenando muy flojo debido a caña que le dí a las piernas en la montaña, esto me ha ayudado a seguir con un poco más de alegría el camino hacia el Ironman de Lanzarote.

Muchos os preguntareis cuantas horas le dedico a la semana a cada disciplina, y para un iniciado en el triatlón como yo, que va al ironamn de Lanzarote, habiendo realizado solo un triatlón y dos duatlones… son muy pocas.

Si una cosa tengo clara es que no entreno por entrenar, es decir, si salgo, entreno calidad y no acumulo km por hacer más horas. Puede ser un error para mucha gente, pero a mí me funciona mejor la calidad que la cantidad.

Para que os hagáis una idea de mis entrenos. Intento entrenar de lunes a viernes mañana y tarde, pero algún día entre semana dejo una tarde libre. Sábado y domingos solo entreno por la mañana.

Los únicos entrenos que tengo fijos son los de natación, que por ahora voy martes y jueves a las 7 de la mañana… imaginaos a la hora que me tengo que levantar… El resto de la semana lo voy haciendo según me va pidiendo el cuerpo. Pero siempre tengo dos sesiones de bici de series, fuerza… que me exprimo al máximo y dos sesiones de carrera a pie (una con cuestas) que también me exprimo bastante.

El resto de sesiones son entrenos regenerativos, de mantener el ritmo, de probar cosas nuevas, de controlar el pulso… por ejemplo este domingo salí en ayunas y sin beber agua 21k, a ritmo constante de 4:30, y ni mi corazón, ni mis piernas se vieron alterados, por lo que puedo decir que mi cuerpo está ya bastante entrenado para que la famosa “pájara” no aparezca. Y es que es muy importante entrenar al cuerpo antes de someterlo a esfuerzos muy altos.

Tener en cuenta que solo recomiendo entrenar en ayunas y sobretodo distancias largas, a personas que poco a poco hayan ido acondicionando su cuerpo para esto. Ningún atleta amateur, ni ninguna persona que quiera bajar de peso corriendo en ayunas debe realizarlo sin saber que está haciendo.

Esta semana he tenido la alegría de tener conmigo mi nuevo cuadro… este es un problema psicológico que llevo arrastrando desde hace meses, ya que el no poder entrenar con la bici de triatlón es una p…. ya que necesito tiempo para acoplarme a ella al 100%.

Nada más recoger la Orbea ordu de la temporada pasada y que me la ajustaran a las mediadas aproximadas que tenía en mi anterior Argon 18 E-112 salí disparado, con viento, subidas… pero me daba igual, ya la tengo, y al llegar al casa después de 40km tenía una media de 34km/h sin apenas darme cuenta.

Próximamente sacaré algún dato de mi Garmin, de las horas semanales y mensuales. De cómo me encuentro… ya que no todo es un camino de rosas, muchas veces no tienes ganas de entrenar, quieres abandonar, no tienes tiempo, el trabajo, la familia, otros proyectos… en fin… es un camino duro… pero el Ironman de Lanzarote se acerca… y le tengo mucho respeto…

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