Dime Donde puedo encontrar la felicidad

Hace ya muchos años leí una gran fábula, de esas que te hacen pensar, y reflexionar por unos efímeros minitos, y que al poco tiempo la dejas aparcada en un uno de los tantos cajones que tienes en tu vida, y de los  que  ya no te acuerdas de abrir.

Al principio de los tiempos, los dioses se reunieron para crear al hombre y a la mujer. Lo hicieron a su imagen y semejanza, pero uno de ellos dijo:

-Un momento, si vamos a crearlos a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro y una fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de lo contrario estaremos creando nuevos dioses.

Después de mucho pensar, uno de ellos dijo:

– Ya sé, vamos a quitarles la felicidad.

– Pero donde vamos a esconderla. – Respondió otro.

– Vamos a esconderla en la cima de la montaña más alta del mundo.

– No creo que sea una buena idea, con su fuerza acabarán por encontrarla.

– Entonces… podemos esconderla en el fondo del océano.

– No, recuerda que les daremos inteligencia, con la cual, tarde o temprano construirán una máquina que pueda descender a las profundidades del océano.

– ¿Por qué no la escondemos en otro planeta que no sea la tierra?

– Tampoco creo que sea buena idea, porque llegará un día que desarrollarán una tecnología que les permita viajar a otros planetas. Entonces conseguirán la felicidad y serán iguales a nosotros.

Uno de los dioses, que había permanecido en silencio todo el tiempo y había escuchado con interés las ideas propuestas por los demás dijo:

– Creo saber el lugar perfecto para esconder la felicidad, donde nunca la encuentren.

Todos le miraron asombrados y le preguntaron:

– ¿Dónde?

– La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin darse cuenta que la lleva consigo.

Hace poco estoy abriendo muchos de esos cajones, recordando tantas cosas que quería hacer, tantas cosas que quería conseguir, y tantas cosas que me prometí que conseguiría, y que siguen esperando ajenas al paso del tiempo. Esas cosas siguen ahí, pero yo he dejado que me saquen del camino.

Todo lo que no hemos podido lograr con el paso del tiempo, tiene una explicación, y es que hemos cambiado los objetivos de nuestra vida para demostrar al mundo económico que nos rodea, que somos capaces de robarle un poco de dinero, a costa de nuestra felicidad… La gráfica es clara…  a medida que aumenta nuestro nivel económico, aumenta nuestra deuda, aumentan nuestras responsabilidades, aumenta nuestra preocupación, aumenta nuestra lucha interna por llegar a fin de mes, aumenta nuestro peor “YO”, y aumenta nuestra infelicidad. Todos esos problemas tapan uno de los objetivos más importantes que te propusiste en tu vida, cuando todavía te dejaban jugar a ser mayor, SER FELIZ.

Como nos cuenta la fábula, nos han bloqueado el acceso a encontrar la verdadera felicidad en nosotros mismos, a poner obstáculos en nuestro camino, y muros tan altos, que no los podemos saltar, y encima nos empeñamos en no volver atrás y pensar que quizás, este no era el camino adecuado.

:: ¿Cuánto cuesta ser feliz? ::

Siempre nos dicen… todo lo que nos contáis “está muy bien”, pero… ¿De qué vais a vivir? Porque sin dinero no se puede vivir, y hasta ahí, más o menos coincidimos, pero la respuesta es fácil… ¿Cuánto dinero necesitas para ser feliz y conseguir abrir tus antiguos cajones? Si eres de los que compra lujos a cambio felicidad, necesitas mucho, y por lo tanto, necesitarás  trabajar muchísimas horas al día para conseguir una felicidad efímera, que va a durar, lo que dura esa “cosa”. Ahora… si eres de los que solo necesita caminar hasta el rincón más recóndito de una playa para observar como las olas golpean las rocas, y sentir esa libertad robada… te hará falta trabajar muy muy poco, para llegar ser feliz…

El dinero, la sociedad, las deudas, la televisión, Internet… solo han conseguido esconder aún más nuestra felicidad, en un doble fondo, de tu cajón favorito….