Etapa 14 Camino del Norte: Arzúa – O Pedreouzo

Hola viajeros!

Mañana llegaré a Santiago, y la idea de estar el menor tiempo posible en Santiago de Compostela me ronda la cabeza. Y es que, ante tal cantidad de peregrinos que recorren estas últimas etapas se hace difícil hasta caminar. Cuando no es un grupo de bicis que te piden paso, es un grupo enorme de peregrinos que quieren llegar lo antes posible a destino para coger litera… ya no hace falta ni mirar las flechas de los postes de piedra, solo hay que seguir la fila interminable de peregrinos.

En esta parte del camino teníamos en el grupo al experto en la historia del camino, y no es otro que nuestro gran compañero de viaje Pere,  que nos iba contando historias por el camino sobre sus anteriores pasos por estos lugares, de cómo El camino de Santiago antes de convertirse en una atracción turística a nivel mundial.

Ésta y la etapa de mañana, son sin lugar a dudas, las peores de todo mi camino, pero… ¿Por qué? Porque aquí ya se acabó lo de no tirar basura en el camino, lo de no pintar los postes de piedra, lo de mantener las instalaciones del camino en condiciones óptimas, y lo peor de todo… fué encontrarme máquinas expendedoras a lo largo de la etapa en cualquier lugar…

Pero bueno, no todo fue malo. Conocí mucha gente en esta etapa, y también surgieron de la nada muchas anécdotas, como fue la de imitar el sonido de un pavo real durante la etapa, y estas personas que lo oían cuando me veían, lo intentaban imitar, XD.

Nuestras etapas se basaban en ir cantando y animando a todo aquel que se dejaba querer, muchos se unían a la pequeña fiesta que llevábamos.  No me cansaré de decirlo, no merece la pena salir corriendo desde el albergue hasta el siguiente albergue, ya que lo bonito está en los pasos que damos cada día…

A nuestro paso por el municipio de O Pino, Pere nos dijo que en su primer camino paró en el Albergue de Santa Irene, y que nada tenía que ver a como estaba ahora y las comodidades de las que disponía. En sus inicios encontrar un albergue con agua caliente era un milagro…

Nuestro camino paraba hoy en O Pedreouzo, un pueblecito donde encontrareis una infinidad de bares y albergues. Nosotros nos alojamos por 10 euros en el Albergue O Trisquel, el cual recomiendo. Como casi todos los albergues del camino, estaba muy limpio, la cocina no era de pago, y las literas eran de muy buena calidad. Nada más llegar, dejamos las mochilas y nos fuimos a comer a un bar que estaba enfrente, llamado 0 Km19, donde tenían un menú por 10 euros, y que aun no siendo nada del otro mundo, estaba decente. El problema es que se vieron agobiados por la gran avalancha de peregrinos que llegaban en ese momento, pero aun así salieron del paso.

La tarde la pasamos en el albergue, porque también estaba chispeando, y ya que no podíamos salir, estuve mirando mi plan para el día siguiente. Y lo que iba a hacer es lo siguiente, coger un autobús que me dejara en Muxia, y hacerme la etapa entre Muxia y Finisterre, para luego subir hasta el faro. Una vez en el pueblo de Finisterre, volver a Santiago de Compostela y pasar el último día viendo la ciudad.

Ya por la noche, compramos un poco de pulpo fresco de la zona, hicimos la pasta que nos quedaba de la noche anterior, y nos fuimos a dormir, y como siempre… rodeado de risas.

Ya queda poco viajeros para llegar a destino… lo bueno se acaba….

Hasta mañana viajeros!

Gasto Total: 33 euros.

Albergue: 10 euros.
Comida: 10 euros.
Cena: 10 euros.
Café y bollo: 3 euros.

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