Etapa 15 Camino del Norte: O Pedreouzo – Santiago de Compostela

¡Hola viajeros!

Hoy, después de dos semanas, llego a la Catedral de Santiago de Compostela, y con esto pongo un punto y aparte al Camino de Santiago, ya que la etapa que me queda mañana la hice por no quedarme en la ciudad de Santiago de Compostela los dos días restantes antes de mi vuelta.

Esta última etapa es de solo unos 20 km, por lo que muchos peregrinos juntan esta etapa, con la anterior y así, ahorran un día.

Hoy arrancamos muy temprano, tanto… que no tenemos ni un solo bar abierto. Nada más salir del albergue comenzó a llover de manera intensa, por lo que tuvimos que realizar una parada técnica para sacar los chubasqueros. El primer tramo se hace por un camino que estaba ya inundado, y lleno de barro, por lo que daba igual por donde pasaras, el agua nos llegaba prácticamente los tobillos.

El primer sitio para desayunar que encontrarás en la etapa será  el Hotel Amenal. Yo NO os lo recomiendo. Es un buffet donde tú te coges lo que quieres, y es carísimo. Nada tiene que ver con los bares que nos hemos ido encontrado por el camino, donde tienen unos precios razonables, productos artesanales, y no están tan enfocados al turismo. Fue el desayuno más caro y de peor calidad de todo mi camino, y encima la bollería no estaba ni realizada el mismo día, ya que estaba casi dura. Sabemos que es un hotel, y que está ubicado en unos de los tramos con más afluencia de peregrinos, pero si volviera a pasar por ahí… por mi parte, iría a algún que otro bar de los pueblecitos por donde pasé.

Dejando de lado este sitio, proseguimos nuestro camino bajo la lluvia bordeando el aeropuerto de Santiago, esto supone que ya estamos muy cerca de nuestro destino final. Prácticamente todo el camino que nos queda discurre por carretera, y siempre vamos rodeados de peregrinos. Aquí se nota quien lleva semanas en el camino, y quien lleva solo unos días, cuando lo realicéis, os daréis cuenta enseguida.

Antes de llegar a la Catedral de Santiago de Compostela pasareis por el Monto do Gozo, donde se halla el Monumento en homenaje a Juan Pablo II y a los peregrinos,  y donde se realizó la IV Jornada Mundial de la Juventud. Al otro lado de Monto de Gozo, tenéis el Monumento al Peregrino, nosotros no llegamos a él, ya que se puso a diluviar y por eso abortamos misión.

Pegado a este monumento tendréis todos los barracones donde se alojaron miles de peregrinos durante la Jornada Mundial de la Juventud. Ahora mismo estaba todo cerrado, pero creo que está a la espera de que todo este complejo sea explotado por alguna empresa, ya que la inversión no tuvo que se pequeña…

Desde aquí, hasta la Catedral nos queda una media hora de camino, y como consejo en este tramo… os diré una anécdota para que lo tengáis en cuenta…

“La gente (por llamarla de alguna manera), y en este caso fue una mujer mayor bien arreglada, estaba ubicada en una parada del autobús. Cuando pasé, me pidió un euro para coger el autobús porque se había dejado la cartera en su casa y estaba lloviendo para poder volver. Ya aquí me mosqueó… ¿Cómo es posible que una mujer mayor salga en Santiago de Compostela sin su paraguas?. No le dí nada porque algo me decía que tenía la cara muy muy dura… y así fue, me paré a 100 metros de la señora y a todo el que pasaba le pedía 1 euro, y los autobuses pasaban y pasaban y no cogía ninguno… A mucha gente nos cuesta sudor y lágrimas ganar un mísera euro, para que luego esta clase de gente se aprovechen de la buena fe de las personas. No voy a meter en el mismo saco a todas las personas que piden por necesidad, pero estaba claro que esta señora no pedía por necesidad, si no por avaricia. “

La llegada a la plaza de la Catedral de Santiago me recordó a cuando tenía unos 12 años y vinimos en un viaje organizado con el fútbol, donde recordé l túnel por donde accedí a la plaza y vi esta obra de ingeniería del año 1200 DC. En este punto nos dimos todos la enhorabuena por haber llegado hasta aquí, y sabiendo que cada uno pondría rumbo a un lugar…. Han sido muchos momentos vividos en tan pocos días que se podían resumir con solo vernos las caras…

Pere, que ya había llegado en varias ocasiones a esta plaza, nos enseñó el acceso a la Catedral, y nos hizo en un “Free Tour”, nos explicó un poco de historia sobre la catedral y sus alrededores.

Nos despedimos de Michael, que esa misma tarde se volvía a Alemania, y fuimos a sellar nuestra credencial, y recoger nuestro diploma. Tenéis que ir a la Oficina de Acogida al Peregrino, y ahí hacer cola. Os preguntaran el motivo por el cual hacéis el camino de Santiago, si es espiritual, o por una razón distinta.

Una vez que cada uno tenía su diploma en la mano, nos fuimos a comer, y exactamente no recuerdo donde fue, pero acabamos empachados. Si tuviéramos que andar este día, tendríamos problemas…XD.

A las 16:45 salía mi autobús hacia Muxia, y junto con Vendula, y otros peregrinos, nos dirigimos a la estación de autobuses. Hasta aquí nos acompañaron nuestros dos compañeros de viaje, Pere y Mayke, y fue aquí donde Pere nos regaló una parte el él, y de la experiencia que habíamos vivido junto a él, es un pequeño pero gran recuerdo, que cuando lo veo, me acuerdo de la gran experiencia vivida. ¡¡¡ GRACIAS !!!

A Muxia llegamos en autobús, con la empresa Monbus y se cogerá en la planta baja de la estación de autobuses de Santiago de Compostela.

¿Cómo es Muxia? Espectacular…Me encantó.  Muxia fue uno de los pueblos más afectados por el chapapote que dejó el Prestige, y que hasta hace unos años, aún seguían apareciendo marcas de esa tragedia.

Nada más llegar a Muxia sentí de nuevo la tranquilidad, la desconexión, la vuelta al Camino de Santiago. El autobús nos dejó en el pequeño puerto de Muxia, donde el puerto no dejaba que las olas llegaran a la orilla.

El alojamiento que busqué en Muxia fue el Albergue Bela Muxía. ¿Os lo recomendaría? Sí, el albergue está muy limpio y dispone de una cocina enorme con todo el manaje necesario para cocinar. Cuando llegamos al albergue, la hospitalera había preparado un arroz de verduras para todo aquel que quisiera comerlo, es un gesto que no se ve en todos los lugares. Dejé la mochila y como todavía había luz, salí a dar una vuelta por el pueblo, que no siendo muy grande, tienes todo lo necesario para pasar unos días de desconexión.

Me fui directamente hacia la costa, donde hacia un viendo muy fuerte, tanto… que era capaz de mantener mi cuerpo en una posición vertical.

El silencio solo se rompía  por el constante golpe de las olas contra las rocas. Cerca de la  Iglesia “Nosa Señora da Barca” encontrarás dos grandes piedras, partidas por la mitad, que recuerdan el sufrimiento del pueblo por los vertidos del Prestige en su costa. “A ferida”, es, y seguirá siendo… una herida sin cerrar por mucho que pasen los años…

Después de poco más de dos horas de paseo por la zona, volví al albergue, donde nos quedaba por celebrar el cumpleaños de Vendula. Compramos chocolate, y unas cuantas cosas más, y celebramos un mini cumpleaños en el albergue con unos cuantos chinos que nos miraban de una manera rara,XD.

De aquí… a dormir, ha sido un día muy muy largo, por lo que ahora solo nos quedaba descansar, y completar el último día en ruta hacia Finisterre.

Gasto total del día: 41€

Albergue: 12 euros.
Comida: 12 euros.
Café: 5 euros.
Supermercado: 7 euros.
Autobús: 5 euros “creo”.

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