Etapa 6 Camino del Norte: Luarca – La Caridad

Poco a poco voy pasando parte de mi diario de viaje, al Blog… y se me hace cada vez más difícil, pero… ¿Por qué? Por qué el volver a la “realidad” es muy duro, y  no me acostumbro. Mucha gente pensará que al igual que te cansas del trabajo, también te cansarías por ejemplo de viajar,  pero yo opino todo lo contrario, por lo menos por mi parte, ya que descubrir nuevos lugares y experimentar cada día algo distinto, no creo que canse a nadie.

Pero bueno, dejando un poco de lado este tema, continuaremos por mi sexta etapa del Camino de Santiago.

Como es habitual en esta época del año en el norte de España, amaneció lloviendo. En el Hospedaje hay una máquina de café, por lo que decidí desayunar ahí para no tener que parar nada más salir.

Hoy ha sido el peor día de los seis dáas que llevo de camino, lluvia intensa, granizo y un vendaval… y prácticamente no paró durante toda la etapa. Dentro de lo malo, la etapa discurre prácticamente por carreteras, pero cuando entra en zonas de montaña el barro me llega hasta las rodillas.

Había veces en las que tenía que parar y refugiarme porque caía demasiado granizo… por lo que hubo un momento en el que nos juntamos en el camino Vendula, Maikel y yo, asique fuimos juntos prácticamente toda la etapa por si nos pasaba algo a alguno de nosotros.

Mucha gente piensa… ¿Y porque no paráis y no padecéis tanto? Simplemente porque en esos momentos te sientes vivo, feliz, libre, y todo lo que te rodea te da exactamente igual. Si hacéis el camino con este tipo de mentalidad… entenderéis lo que digo.

La etapa de hoy es larga, más de 30 km, y con este temporal, aún se hace más larga, por lo que llegué al albergue sobre las 16:00 de la tarde. Al llegar al albergue público y comprobar que estaba cerrado, llamé al número que indicaban en la puerta, y resulta que estaba de reformas, que lo habían puesto por el Facebook hacía un tiempo… No tiene importancia, porque poco más delante encontramos el Albergue la Xana, que si no recuerdo mal, valía 11 euros el día.

Este albergue dispone de dos plantas, un pequeño bar cocina dentro (que en verano tiene que ser increíble), una cocina para los peregrinos, y todo está súper limpio y cuidado. Como fuimos los primeros en llegar (y los últimos, ya que el temporal retitaría a mucha gente), teníamos todo el albergue para nosotros. Nada más llegar me pegué una ducha para entrar en calor, y poner rumbo con mis chanclas al supermercado. (Las zapatillas estaban caladas…). Compré tanto la comida, como la cena de este día. Hoy me apetecía comer en el albergue. La tarde fue muy entretenida, ya que estuve hablando con Luisa, su familia y algún amigo que apareció por el alojamiento, y me contaron la historia del albergue, de la zona, y sobre todo, me aconsejaron una ruta alternativa para el día siguiente por la costa. Tuve hasta tiempo de escribir más tranquilo mi diario de abordo.

Una cosa que me di cuenta en este día… es la ausencia de televisión, internet, noticias… No sabía nada del mundo, y me encontraba mejor, despejando la mente por completo de problemas absurdos, y me volví a dar cuenta que ninguna noticia es “real”, y que todo está manipulado para no dejarnos ser feliz…

Como veis, hoy el día no ha acompañado para parar por el camino, o recorrer el pequeño pueblo, aun así no me quejo, he descansado mucho.

Total gasto día: 23 euros.

Albergue la Xana: 11 euros.
Supermercado: 7 euros.
Café y bollería: 5 euros.

Saludos!