Que ver en Módena, Museo Ferrari, y el gran Lago de Como.

Hoy es el penúltimo día que estamos por Italia, y después de desayunar en el hotel, partimos hacia Módena, que se tarda unas dos horas y media, por eso el día anterior decidimos quedarnos en un hotel un poco más cerca de nuestro destino.

Por el camino paramos a tomar unos cafés, y fuimos hablando de si íbamos a ir al Museo Casa Enzo Ferrari en Módena o al Museo Ferrari en Maranello. La entrada a cualquiera de los dos Museos no es Barata, y sacando la entrada conjunta es un poco más económica, pero no podíamos gastarnos tanto, por lo que tocaba elegir. Después de pasarnos por Módena y ver que el Museo Casa Enzo Ferrari estaba desolado, es decir, no había coche en la puerta, y decidimos ir a Maranello que no está muy lejos.

De camino hasta el museo nos equivocamos, y nos fuimos a la Fábrica de Ferrari, y con mochila en mano nos disponíamos a pasar, hasta que la seguridad salió a nuestro paso jajaja. Nos dijeron que el museo estaba un poco más lejos, que le pasa  mucha gente, ya que google te manda a la fábrica.

Al llegar al museo empezaras a ver decenas de Ferrari por todos los lados, y esto se debe a que los puedes alquilar en la puerta del museo. Los precios os los dejamos en esta foto por si estáis interesados en conducir uno de ellos.

El precio de la entrada al Museo Ferrari es de 16 euros por persona. Enma no es una apasionada de los coches, pero a mí sí que me gustan, y no podía dejar pasar esta oportunidad. Por lo que los dos recorrimos cada uno de los espacios dedicados al mundo Ferrari.

Es impresionante ver de cerca los detalles de los míticos Ferrari, la seguridad que tenían en los años 60, y sobretodo, como estaban montados. Es increíble que no hubieran más muertes en aquella época en las carreras, ya que el piloto iba prácticamente en el morro de los coches, y rodeado de hierro y hojalata. En el museo encontraras coches de todas las épocas, pero para abriros un poco el apetito os dejamos una pequeña recopilación.

P.D. Para aparcar en el museo de Maranello también es necesario pagar zona azul, y cuesta 1,20 € la hora.

Cuando salimos del museo la temperatura del coche en movimiento marcaba exactamente 43.5º, una temperatura no apta para hacer turismo. Nos fuimos directamente a Módena, a nuestro hotel, y cometimos el error de no llamar al hotel para ver si disponían de algún lugar para aparcar el coche. En Módena no tendrás problemas para aparcar el coche en zona azul, incluso si no quieres pagar la zona azul, puedes aparcarlo junto al Museo Casa Enzo Ferrari, aquí.

Si te alojas en algún hotel de la zona, te proporcionan una tarjeta con la que no tendrás que pagar la zona azul, nosotros ya habíamos sacado el ticket de la máquina, aunque tampoco nos importó, ya que domingo al ser festivo, aparcar es gratis.

En este enlace veréis la opinión del hotel en que nos alojamos, cuya habitación parecía sacadas de la serie cuéntame. Solo decir que el teléfono aún tenía la fecha de su fabricación, que era 1983, nosotros aun ni habíamos nacido.

Módena es un sitio muy poco turístico, teniendo en invierno más movimiento que en verano, debido a que es una Ciudad Universitaria,  pero para pasar medio día esta fenomenal, podéis pasear por todo su casco antiguo, pasando por la Catedral de Módena, con su plaza grande, el Mercado de Albinelli, el Palacio Ducal… al ser sábado por la tarde todo estaba cerrado, por lo que solo paseamos por sus calles.

Una de las cosas típicas de Módena es tomar el aperitivo, y para ello os recomendamos ir al Caffé  Concerto, donde por las tardes tienes por 5€, un Buffet Libre (La bebida aparte) de comida típica Italia, desde pasta, embutidos, tostas… y todo ello ubicado en la parte baja de un edificio antiguo muy bien conservado.

Salimos cerca de las 21:00 del local, y recorrimos unas cuantas calles más de Módena, pero entre el calor, y que estábamos muy cansados, volvimos al hotel y descansar, para afrontar el último día con energía.

Como apunte… si vais de Módena a Maranello, omitir las autopistas, os llevará por una carretera que os encantará.

Al día siguiente nos despedimos de nuestro fugaz paso por Módena, poniendo rumbo al Lago de Como, que está cerca del aeropuerto de vuelta a España, Bérgamo.

Aquí tuvimos nuestro pequeño gran problema con la gasolina del coche de alquiler. Nos dispusimos a echar gasolina al coche, y como casi en toda en Italia, no hay ninguna persona que te la eche. Casi no teníamos efectivo, por lo que metimos la tarjeta, como no funcionaba, le preguntamos a un Italiano,… y le dijimos que queríamos llenarlo, pues lleno es, que se te precarga en la tarjeta 101 euros, y que a los pocos segundos me llegó al móvil este cargo, y presaos de pánico no tocamos la manguera… al pasar un par de minutos, el cargo se eliminó de mi cuenta… por lo que supusimos que como máximo puedes echar 101 euros de gasolina al coche, y el resto no te lo cobran.

Después de este pequeño problema metimos 30 euros en la máquina… y… nuestra máquina no funcionó… lo intentaron varios italianos y nada… al final… la maquina sacó un ticket en negativo de 30 euros. Para devolvernos el dinero teníamos que volver a esta estación… es decir… 30 euros a la basura. Ya que en otras gasolineras de la misma compañía que encontramos en la autopista, nos dijeron que solo se podía devolver en la misma que hemos tenido el problema… Después de que un amable italiano me acercara a un cajero pudimos llenar el depósito del coche y poner rumbo a Lecco.

El Lago de Como es enorme, y cuando estábamos llegando al pueblo de Lecco… el cambio de paisaje y temperatura cambió de forma radical, todo se volvió verde. Al entrar al Lecco y mirando el tiempo que teníamos para volver al aeropuerto… decidimos volver sobre nuestros pasos, hasta un lago que nos llamó la atención desde la carretera, El lago De Annone, donde tienes un aparcamiento gratuito aquí:

En este lago habían muchas familias Italianas pasando el día, y cogiendo cangrejos, que no sabemos cómo lo hacían, porque intentamos coger alguno y era imposible, se mueven muy rápido. Aquí nos sentamos y después de todo el ajetreo que tuvimos  por las principales ciudades de Italia… era el mejor final que le podíamos dar al viaje, unas horas de relax, el cielo nublado, y un lago prácticamente para nosotros solos…

De repente nos llegó una alerta de Ryanair, y nos decía que debido a la cantidad de vuelos que había ese día, debíamos estar por lo menos 2 horas antes en el aeropuerto, esta noticia nos quitó de golpe una hora de viaje, y nos fuimos a un pueblo cercano al lago a buscar un lugar para comer, y no era nada fácil, ya que nos metimos en un pueblecito llamado Annone di Brianza.

Llegamos y sin pensarlo, entramos a un Bar de los de toda la vida, a un Bar – Trattoria que tenía toda la pinta de ser un sitio donde servían comida casera. El lugar se llama Bar – Trattoria Il Ritrovo, donde encontramos a vecinos de la zona echando su partida de cartas de los domingos, y a una familia dispuestos a darnos de comer la mejor pasta que habíamos probado en nuestro viaje.

Lo primero que nos dijeron es como habíamos encontrado este sitio, y como habíamos llegados hasta aquí, y nuestra respuesta es fácil, y es porque intentamos salirnos todo lo que podemos de las zonas de turismo. La propietaria nos dijo que nos gustaría comer, y por supuesto pedimos la auténtica pasta de Italia, realizada como la “Mia Mama”. Rodeados de algunos vecinos del pueblo, esperamos mientras veíamos el mundial de Moto GP…. Imaginar nuestra situación, yo apoyando a la escuadra española, y el resto a los Italianos… jajaja.

Mientras esperábamos nos puso un plato de jamón serrano muy rico, y le dijimos que no se preocupara, que no teníamos prisa.

Nos trajeron dos platos de pasta enormes, y es la mejor pasta que hemos probado en todo nuestro viaje, realizada al momento, al dente, sin prisas, y con el toque que le pone una madre a la comida que hace a su familia.

¿El precio? Irrisorio, ni llegaba a un menú de entre semana en España. Antes de irnos les dijimos si nos podíamos hacer una foto con ellos, y que aparecerían en nuestro blog y en Tripadvisor, y que había sido nuestra mejor comida en todo nuestro viaje. Hablamos un rato más con ellos y nos despedimos con un “Hasta la próxima”, ya que algún día volveremos.

 Para bajar un poco la comida y aprovechar el poco tiempo que nos quedaba antes de partir hacia el aeropuerto, decidimos recorrer el pueblo, y las fotos hablan por sí solas, tranquilidad, paisajes, rutas, relax… volveremos en un fututo a recorrer esta zona de Italia.

Ya desde aquí, pusimos rumbo al hotel, llenamos el coche de gasolina, y dejamos el coche en la zona de Rent a Car del aeropuerto.

NOTA: Volver a realizar fotos al coche en el estado en el que lo dejáis, para no tener problemas en caso de que os quieran meter algún roce que vosotros no habéis realizado.

Y aquí… sin más… acaba nuestro viaje a Italia. ¿Lo recomendamos? Por supuesto que sí. Lo único que cambiaríamos serían las fechas. Seguramente en Septiembre y Octubre encontrareis menos turistas.

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