Que ver en Venecia en dos días, Parte I.

Después de la anterior entrada donde explicamos algunos consejos para vuestro viaje por Italia, colocamos nuestra ruta, u os explicamos cómo alquilar un coche… pasamos a contaros nuestro día a día por Italia.

Mucha gente nos ha preguntado en que avión hemos volado a Italia debido a los 5€ euros el billete, XD, pero la realidad es que volamos en un avión moderno y supuestamente con todos los controles de seguridad pasados. La tripulación de Volotea es la mejor que hemos tenido de todos los vuelos que hemos cogido, eran todo sonrisas, y se comunican contigo de una manera natural, nada impuesto por la compañía en principio. Luego vimos por Instagram con el hashtag #volotea, que ellos mismos se realizan selfis en sus aviones en lo cuelgan en las redes sociales.

El viaje salió 20 minutos más tarde de lo previsto, pero como ya anunció el capitán de la nave, la culpa no era suya, era de la organización del aeropuerto de ese día, pero ya dijo que intentaría llegar a tiempo… y así fue, con unas condiciones climatológicas muy buenas durante el viaje  llegamos solo 5 minutos más tarde de lo previsto a Venecia.

Nada más llegar, seguimos las indicaciones de los carteles de Rent Car del aeropuerto para recoger nuestro coche. Las oficinas están ubicadas en la tercera planta a unos 800 metros desde la zona de llegadas del aeropuerto.

Intentar ir rápido a por el coche, porque en muchas compañías las colas son enormes, y podéis pasar más de una hora de espera.

Por suerte, la compañía maggiore no tenía cola, y nos atendieron enseguida, le dimos la tarjeta de crédito, el DNI y el carnet de conducir, y sin ningún problema nos dieron las llaves de nuestro Formula 1, un Fiat Panda gasolina, más que suficiente para recorrer media Italia.

Íbamos a dejar el coche en Mestre, para ir en tren hasta Venecia, donde teníamos el hotel. Intentamos encontrar un lugar donde aparcar el coche sin necesidad de pagar nada, pero… el lugar más cercano estaba a casi 3 km de la estación de tren… Por lo que optamos por dejar el coche en el Parking de la estación de Tren de Mestre que era mucho más económico que el parking de Venecia, y por lo que nos habían dicho, era muy posible que estuviera lleno, y tuviéramos que hacer cola para aparcar nuestro coche… como no queríamos perder tiempo lo aparcamos, y sacamos dos Tickets de Tren por 1.25 €.

Para sacarlo es muy fácil, ya que tienen máquinas expendedoras, donde puedes pagar con tarjeta o en efectivo. Solo tienes que seleccionar el destino y te avisará a qué hora que pasa el siguiente tren. Para llegar a Venecia el tren pasaba cada 10 minutos, por lo que esperamos  muy poco tiempo. No perder el Ticket, porque es posible que pase el revisor, y aquí no se andan con tonterías, ya que mucha gente viaja sin billete.

Las máquinas para sacar los Tickets de tren
te informan que lleves cuidado con los
carteristas.

En la estación de trenes encontrarás mucha gente “rara” que te querrá ayudar con las maletas,  te preguntarán tu destino… si viajas desde España los reconocerás nada más verlos, pero si vienes de otro lado lleva cuidado. Pese a que hay bastante policía, vimos algún problema con extranjeros cuando estos se negaron a pagarles, y tuvo que intervenir la policía.

Nada más bajar del tren, comimos algo en la misma estación, justamente en la Cafetería Relax & Caffe, dos medias pizzas, dos expreso a 1.10€, y una botella de agua para coger fuerzas en nuestro primer día en Venecia.

Pegado a esta cafetería podemos comprar la tarjeta “Venezia Unica City Pass“. Esta tarjeta la buscamos por internet antes de  viajar, en numerosos Blogs de viajes, y ha variado un poco. Si te vas a quedar varios días en Venecia te aconsejamos que compres la tarjeta por días, Los precios son los siguientes:

1 día: 20 euros.
2 días: 30 euros.
3 días: 40 euros.
7 días: 60 euros.

Aparte de estos precios tenemos unas cuantas opciones más. Que las podéis ver en esta foto que realizamos en el punto de venta de los Tickets.

Nada más salir de la estación tuvimos la primera impresión de Venecia, muy distinta a la que imaginábamos, ya que todos iremos prejuzgándola por todo lo que vemos en Internet y en la televisión. La primera imagen ya es espectacular,

Aparecemos en el canal principal, y de fondo la Iglesia de San Simeon Piccolo, un lugar para tomarse un descanso, relajarse, y ver pesar cientos de barcos.

Con la city pass en nuestro poder nos pusimos en cola para coger el vaporetto que nos dejaría en el Ponte di Rialto, donde gracias Maps (la aplicación de Apple) llegamos al hotel, ya que google maps nos mandaba a ningún lugar.

De camino al hotel empezamos a pasar por los típicos puentes Venecianos, navegados en su parte inferior por decenas de góndolas. Empezamos a sentir como si estuviéramos dentro de una de las cientos de películas o reportajes que se han rodado en esta mágica isla.

Llegamos al hotel Alla Fava , dejamos las maletas, nos refrescamos un poco, y nos pusimos en modo ruta. Hacia muchísimo calor, ya que la ola de calor que había en España era aún peor en Italia… por lo que con un sol de justicia comenzamos a recorrer la ciudad intentando caminar por la sombra, cosa que no es difícil porque las calles de Venecia bastante estrechas.

Lo primero que visitamos fue la Plaza de San Marcos, donde encontramos la Basílica de San Marcos, La Torre dell´Orologio, el Campanario de San Marcos y el Palacio Ducal. Cualquiera de estos edificios te dejaran con la boca abierta, y empezarás a pensar cómo es posible que en esa época pudieran haber construido estas obras de arte… 

¿Entramos o no entramos? A lo largo del viaje veréis donde hemos entrado y donde no. Para nosotros resulta  imposible visitarlo todo en dos días en Venecia, y sobre todo por los precios que se pagan, por lo que nuestro viaje no consistía en visitar el interior de todas las iglesias, edificios o monumentos, ya que esto hubiera incrementado nuestra factura del viaje en más de 600 euros. Los precios de las entradas cuestan entre 6 y 25 euros…

Vais a tener la sensación extraña de que ya habéis estado aquí, de que todo os suena, pero… Venecia nos ha sorprendido y para bien. Viajábamos con una idea equivocada de Venecia, y al ser tan turística y estar tan explotada, pensábamos que había perdido el encanto por la que se le caracterizaba, pero no fue así, cada rincón, túnel, puente… de Venecia, nos trasladaba a épocas pasadas, como si el tiempo no hubiera pasado en esa ciudad… pero vamos poco a poco.

Miramos de lejos las colas que había en cada uno de los lugares a visitar, ya sea para sacar entradas, o para visitar el edificio, y decidimos no perder el poco tiempo que íbamos a pasar por Venecia haciendo largas colas.

Fuimos a ver desde el Palacio de Ducale la Iglesia de San Giorgio Maggiere, que lucía en un lateral de la pequeña isla. Esta isla la visitaríamos al día siguiente, y entraríamos a la Iglesia, siendo esta entrada gratuita.

Desde aquí pusimos rumbo hacia uno de los puentes más emblemáticos de la ciudad, El puente o Ponte dell’Accademia. Pero… ¿Por qué este puente está considerado como una visita obligatoria en Venecia? Porque este puente de madera era un puente provisional en la década de los años 30 mientras se esperaba el nuevo puente de piedra que había salido a concurso. Esté proyecto nunca se llegó a ejecutar, y los Venecianos se enamoraron de él, por lo que al final tenemos otro pequeño rincón a visitar en Venecia.

Lo mejor de este puente está en su centro, donde podrás contemplar el paso de los barcos por el canal principal, y realizar un buen reportaje fotográfico.

Una vez aquí decidimos coger un Vaporreto para que nos dejara lo más cerca posible del Campo del Ghetto Nuovo, donde encontramos un área en la cual todos los judíos eran obligados a vivir “encerrados” desde el Siglo XVI al XVII, este guetto estaba rodeado por agua, por lo que la entrada y la salida estaba controlada de manera permanente.

En la actualidad todavía quedan algunos judíos en la zona, y algunos comercios,

siendo esta, una zona muy tranquila de Venecia, casi sin turismo, y donde podemos descubrir una pequeña parte de su historia. En el centro de toda esta zona encontramos una plaza, donde podéis leer su historia que escrita en una de sus paredes, os parecerá que los años no han pasado. En sus callejones podéis encontrar muchas más historia de Venecia que solo caminando por su canal principal.

Seguimos nuestra ruta a pie, dejándonos llevar por la inercia lo que estábamos contemplando, y encontramos muchas plazas, o parques en los que solo encontrarás a gente local, desconectando de la afluencia masiva de turistas que sufre en general Italia.

Atravesamos un gran parque donde solo vimos niños correr y Venecianos pasando la tarde a la sombra de los grandes árboles. Este parque se llama, Parque Savorgnan.

Entre otras que visitamos, encontramos La Iglesia Di San Geremia, y su plaza, donde tomarte un pequeño descanso con un gran helado Italiano en la mano.

Desde aquí pusimos rumbo al Puente Rialto, otro de los puentes más emblemáticos de Venecia, y uno de los principales para cruzar hacia la plaza de San Marco. Las imágenes son de película y nunca mejor dicho, esta foto la capturamos sin aplicar ningún filtro y con el sol bajando…

Hace unos meses vimos por internet y por televisión unas manos que emergían del canal principal de Venecia. Estas manos dan mucha impresión, ya que te puede provocar hasta miedo. Estando en Venecia no podíamos dejar de visitarlas y contemplar esta obra de arte realizadas en poliuretano.

Esta estructura realizada por Lorenzo Quinn se en cuenta justo enfrente del Mercado de Rialto. Justo aquí. El objetivo de estas manos emergiendo del agua, es denunciar y sensibilizar a la población sobre los efectos destructivos del cambio climático. Encontrareis muchas más esculturas a lo largo de vuestro viaje por Venecia, pero las más llamativas han sido estas manos, sobre todo por la impresión que causa a la vista.

Seguimos recorriendo los pequeños callejones que rodean la Iglesia de Saint Apollinaire, donde encontramos una zona con menos turistas y con restaurantes a unos precios más asequibles. Nos metímos por todos los pequeños túneles o calles estrechas. Es un lugar para mirar hacia arriba, porque la arquitectura, y los elementos que encontramos en las calles son espectaculares.

Viendo anochecer en Venecia pusimos rumbo al hotel para ducharnos y salir a cenar. Cenamos cerca de nuestro hotel, y por lo tarde que ya era. Encontramos El Restaurante Marco Polo, donde a priori los precios eran bastante asequibles, hasta que una vez que pedimos los platos, nos dimos cuenta del “engaño” que hacen con la bebida.

Fueron las bebidas más caras que hemos pagado en toda Italia. Por lo que no lo recomendamos para nada, ésta práctica muy típica en Italia, pero muy sucia… para leer la opinión completa la podéis ver en nuestra cuenta en Tripadvisor.

Después de cenar ya no teníamos más fuerzas para continuar, y para ser el primer día habíamos andando 22 km por Venecia, y al día siguiente nos esperaba la visita a las Islas de Murano, Burano y Torcello, y San Giorgio, y también visitar la zona de Castello, una zona muy tranquila de Venecia, donde el turismo casi es inexistente

P.D. comprar en supermercados el agua y la comida, la diferencia es abismal.

 

 

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