:: Aún me tienes que enseñar a caminar ::

Esos días, en lo que sabía que te ibas, en los que solo quedaba esperar un puto milagro para que dejarte unos días más con nosotros, conmigo, y contarte la última mentira para evitar que te fueras.

Pero no… todo iba a peor, nada mejoraba, y tú lo sabias,  lo ibas sintiendo muchas semanas antes, y encima nos mirabas con esa mirada de niño travieso que ha hecho su última trastada, y no quiere que se entere nadie.

Lo tengo claro, y es la verdad, no te he llorado lo suficiente, no puedo, quiero pensar que sigues aquí. No puedo mirar como eras, no puedo mirar tus recuerdos, no puedo recuperar de mi vida todos esos momentos que me diste, incluso… no puedo escribir estas líneas sin aparecer ese nudo en la garganta  que me hace dejar de escribir por mucho tiempo…no puedo…

Nos escuchabas, y aunque no nos dijeras nada, sabias que estábamos ahí, mirado como te ibas, mirado como te despedías sin decirnos nada, con tu mano agarrada a la mía, apretándola con esa fuerza que siempre has tenido, y con la que nos querías decir todo lo que nos quieres, y que te hubiera gustado seguir ayudándonos a guiar nuestra vida.

Siempre has sido muy fuerte, nunca te he visto llorar, siempre arriba, levantándote de cualquier mala situación, levantando a tu familia, trabajando cansado cada día para crear el mejor futuro a tu familia, y los has conseguido… y por eso no te podías ir ya… te merecías muchos más años…

Esa fuerza… la que poco a poco se te iba apagando… y que ya no te dejaba escuchar mis palabras… te ibas, y no podía hacer nada, puta impotencia, si hubiera podido, te hubiera regalado la mitad de mi vida para que vieras lo que has dejado en tu camino, y lo que vendría después.

Pocos minutos antes de que tu corazón dejara de latir… me diste tu último aliento de vida, tu último  sentimiento, tú ultimo cariño… ese cariño por el que trabajaste toda tu vida para sacar a tu familia adelante sin pedir nada a cambio. Nunca te has rendido, siempre lo has luchado todo, como ahora, que has luchado contra lo que no tiene solución, contra la vida…

Tu mano se abrió… tu mirada se apagó… tu voz se silenció para siempre… pero siempre… siempre… lloraré por no tenerte a mi lado…

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