Tailandia viaje organizado. Luna de miel de nuestros amigos Debora y Marco Antonio. Parte I.

Nuestros grandes amigos Débora y Marco Antonio decidieron casarse en Almoradi el día 24 de Septiembre de 2016. Fue una de las mejores bodas que nos han invitado, tuvieron detalles para todos, y durante la boda nos dejaron varias veces con la boca abierta… 

Meses antes habíamos hablado y quedado  con ellos, y no tenían claro donde querían ir de luna de miel… pero al final… ¡Tailandia!, ¡qué envidia!. La diferencia con nuestro viaje es que ellos iban con viaje organizado,  por lo que les pedimos que nos contaran un poco como es un viaje organizado a Tailandia, experiencias, problemas que han tenido, que es lo que más les ha gustado…. ¡Y aceptaron!

Gracias a los dos por ser tan especiales, por ser grandes personas, y… os deseamos miles de experiencias en la vida.
¡Que seaís muy felices!

Su viaje comienza… ¡esperamos que os guste!

REINO THAI + PHUKET (13 días)

  • Precio por persona: 1.826,33€
  • Salida 26/09/2016 Llegada 9/10/2016

|| Toma de decisiones ||

Desde el principio teníamos claro que no haríamos este viaje por libre, nuestra la idea era aprovechar cada minuto y conocer el país de la mano de un guía, y por supuesto en español.

Aunque Tailandia no estaba entre nuestros destinos al principio y sabíamos que era época de monzón, el querer descubrir el continente asiático fue ganando terreno entre nuestras opciones. Fue a final de Junio (3 meses antes de nuestra boda) cuando contrataríamos el paquete del Reino Thai como nuestro viaje de novios.

Día 1. Madrid – Abu Dabi – Bangkok.

Nuestra salida fue desde el aeropuerto de Madrid con la compañía aérea Etihad Airways.

Etihad Airways es la segunda aerolínea de Emiratos Árabes y tiene su sede central en Abu Dabi. La agencia nos recomendó esta compañía y sin duda fue un gran acierto. Etihad dispone de un amplio abanico de entretenimiento: juegos, programas de televisión, películas en diferentes idiomas, audios, etc que te hacen más ameno un viaje tan largo. Los asientos son cómodos, además cada viajero dispone de una manta de viaje y un sleep pack que incluye unos calcetines, unos tapones y un antifaz para dormir. Destacar como algo negativo la comida (el desayuno fue algo mejor pero el resto era incomible) y también lo fuerte que estaba el aire acondicionado (cosa que aún no he llegado a entender porque todos los pasajeros estaban tapados con la manta hasta el cuello).

Nuestra escala fue en  Abu Dabi y duró dos horas, lo justo para dar una vuelta por el aeropuerto y recargar pilas con una hamburguesa (por cierto ¡gigante!) del Burger King.

Día 2. Bangkok.

Nuestro segundo vuelo con Etihad, llegaba a Bangkok a las 9:10am hora local.

Después de pasar el control de inmigración y recoger nuestras maletas, allí estaba nuestro guía “Pablo” (¡un tailandés con un español perfecto!) esperándonos con un cartel en la mano con el nombre de tres parejas distintas. Una vez estábamos todos, una furgoneta nos traslado a los distintos hoteles. Durante el trayecto Pablo nos fue informando de cosas básicas que serían útiles en nuestro viaje: Tailandia dispone de cajeros por todas partes para sacar dinero, las visitas a los templos debían ser con piernas y hombros cubiertos, había que regatear, llovería todos los días…

Nuestro hotel en Bangkok era el Pullman G. Bangkok.

Aunque estábamos bastante animados después de haber podido dormir en el avión, el día en Bangkok solo acababa de empezar así que decidimos descansar una horita. Descansados y con ganas de patear un poco esta gran ciudad decidimos salir a dar una vuelta y buscar algún restaurante local para comer.

¡Momento de shock! Creo que ninguno de los dos se esperaba lo que estábamos a punto de encontrarnos. Fue salir del hotel y… ¡Desorden monumental! Calles llenas de coches, motos y tuk tuk. Ni un solo semáforo para peatones y puestos de comida por todas partes con unos olores bastante peculiares. Además de todo esto, un calor sofocante te hacía tener la sensación de que no podías ni respirar.

Sin mediar muchas palabras durante todo nuestro “paseo”, Marco me preguntaba si estaba bien… ¡No quería ni imaginar lo que estaría pasando por su cabeza si yo, siendo la promotora de hacer este viaje, me quería volver a casa en ese mismo momento!

Viendo nuestros ánimos, decidimos volver al hotel para comer en el restaurante con el aire acondicionado.

Quiero decir aquí que fue a partir de este momento cuando disfrutamos todos y cada uno de los minutos de nuestro viaje a Tailandia.

Esa tarde decidimos ir al el MBK donde para llegar cogimos el Sky train (el medio de transporte más rápido de Bangkok y donde te ahorrarás más de un atasco). El MBK es uno de los centros comerciales más grandes de Asia con unas ocho plantas de tiendas (ropa, bolsos, electrónica, móviles…)  y restaurantes. Muchos puestos con falsificaciones de marcas y donde se puede regatear a la hora de comprar. Miles de tiendas dónde decidimos comprar pantalones largos y de tela fina para las visitas de los templos (nos habíamos llevado pero con esas temperaturas no barajaba la idea de ponerme unos vaqueros). Cansados ya y sin terminar de ver todo, aprovechamos también para cenar allí en un restaurante japonés tipo buffet por unos 20e los dos.

Día 3. Bangkok.

Después de desayunar en el hotel, nuestro guía Pablo pasó a recogernos en un autobús lleno de españoles casi todos de luna de miel. Este día teníamos programada la excursión ´Esplendor de Palacio´ visitando el Palacio Real y el Templo de Buda Esmeralda. La duración aproximada fue de 3 horas.

La visita ofrece una oportunidad maravillosa de presenciar la grandeza de la Dinastía Chakri, fundada en el mismo periodo que Bangkok, hace más de 225 años. Wat Phra Kaew y el Palacio Real son el eje del antiguo casco de Bangkok. Wat Phra Kaew es el Templo Real de Tailandia y está ubicado dentro del complejo del Palacio Real.

Una vez terminada la visita y ya por libre decidimos visitar el templo Wat Pho o Templo del Buda Reclinado y el templo Wat Arun a donde nos desplazamos en tuk tuk ya que estaba un poco más alejado.

Este sería nuestro primer viaje en tuk tuk y alucinamos un poco con la manera de conducir estos trastos la verdad. No regateamos mucho ya que allí todo te parece barato así que terminamos pagando 200 bath por lo que luego nos daríamos cuenta que no era un trayecto muy largo.  Bangkok está repleta de este tipo de transporte público en los que puedes desplazarte a cualquier parte de manera fácil y barata.

Al salir, nos fuimos directamente a Khao San Road, el barrio mochilero de Bangkok. Esta calle está llena de tiendas de ropa, souvenirs y restaurantes.

Superflow Beach Club Bangkok fue el restaurante elegido para sentarnos a comer a degustar el tan recomendado Pad Thai y el tradicional postre Sticky rice with Mango. Todo buenísimo y recomendable 100%, precio normal si lo comparamos con la ubicación.

La tarde la habíamos decidido empezar con un paseo en barca por los canales de Bangkok. Yendo de camino, nos encontramos con 4 parejas con las que habíamos coincidido en la visita al Palacio Real y con los que alquilaríamos juntos la barca. Al llegar, nos quería cobrar 5.400 bath por el viaje ¡Cuidado creen que los turistas están dispuestos a pagar cualquier precio! Nuestro guía nos comentó esa misma mañana que no pagáramos más de 1.200 bath por viaje. Una vez  conseguimos ese precio, nos montamos sin dudarlo (nos habían bajado 4.200 baths en menos de 10 minutos mientras nos pedían bajar la voz ya que a escasos metros otros turistas estaban pagando el precio propuesto inicialmente).

El viaje por los canales fue impresionante, una muestra de riqueza y pobreza conviviendo a escasos metros de distancia: casas viejas medio caídas junto a casas lujosas recién remodeladas.

Una vez terminado el recorrido decidimos emprender rumbo al Golden Mount Wat Saket, un templo situado en lo alto al que se accede por una escalera en espirar que tiene campanas y gongs en todo el recorrido. Una vez en la cima pudimos disfrutar una bonita panorámica de la ciudad.

Después de esta visita, estuvimos paseando por las calles del centro hasta que decidimos volver al hotel para darnos un baño en la piscina. La piscina del Pullman está al aire libre en el piso 5 y tiene unas vistas impresionantes.

Para cenar habíamos quedado con 2 parejas para ir a un sitio recomendado en la calle Soi Silom 20 muy cerca de nuestro hotel. Toda una sorpresa cuando al llegar al sitio vimos que era un puesto de comida de la calle, justo lo que nos habíamos negado a comer en todo el viaje. Nos pedimos arroz con pato y arroz con pollo por los que terminamos pagando incluyendo bebidas un total de 2,50e.

Para terminar la noche fuimos a dar un paseo por Patpong Night Market, un mercadillo nocturno situado en una calle llena de clubs que ofrecen shows de Lady Boys.

Día 4 – Bangkok – Kanchanaburi – Rio Kwai

Partimos desde Bangkok rumbo a Kanchanaburi, la región conocida por el Rio Kwaii y su famoso puente.

Nuestra primera parada fue en el mercado Mae Klong, más conocido como el Mercado del Tren y  frecuentado normalmente por gente local que hace su compra diaria. Sus puestos de carne, pescado, fruta y todo lo que puedas imaginar quedan a ambos lados de la vía del tren desprendiendo unos olores a los que no estamos muy acostumbrados. Nosotros tuvimos la suerte de ver pasar el tren por este punto y es bastante curioso ver como los tenderos empiezan a recoger sus toldos y sus cosas para dejarle paso.

Después de esta visita,  continuamos la ruta para adentrarnos en la historia del Río Kwai, su relevancia en la II Guerra Mundial y su presente. Hicimos una parada para ver el cementerio memorial a las víctimas que murieron en la construcción del tren rumbo a Birmania y seguimos con la impresionante visita del Hellfire pass. Un lugar en las montanas donde pudimos pasear entre los tramos originales de los raíles de este tren y aprender en un pequeño museo con artefactos de aquellos que vivieron y perecieron en su construcción.

 Tras esta visita, comimos en un restaurante local, previamente reservado por nuestro guía y que disponía de buffet.

Después de comer, dimos un paseo en tren donde pudimos comprobar que aún es utilizado en la actualidad como línea de cercanías local.

Una vez terminado nuestro paseo en tren, visitamos el famoso puente sobre el Rio Kwai también construido por los prisioneros de la II Guerra Mundial y que inspiró a David Lean para su película de 1957.

Una vez terminadas nuestras visitas nos desplazamos al que sería nuestro hotel para esa noche. Hotel Felix River Kwai Resort. Pudimos disfrutar de un baño en la piscina antes de ir a cenar al restaurante.

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