Ya me toca ser feliz

¿Cuántos días te levantas por obligación? ¿Cuántos días te levantas deseando que llegue el fin de semana, o la hora de volver a dormir ese día? ¿Muchas verdad?

Párate un momento, y piensa, el año tiene 365 días, y… ¿Cuántos de ellos tienes para hacer lo que realmente te apetece?

Muy pocos… diría que insuficientes, ya que pasan y pasan los días, uno tras otro, y parece la película “El día de la marmota”, en la que todos los días, parecen el mismo día. Y es triste como sin darnos cuenta, vemos pasar la película de nuestra vida una y otra vez, y la hemos visto tantas, y tantas veces… que nos sabemos hasta los dialogos.

Actualmente vivimos en un mundo loco, que no descansa, que no frena, que no piensa, que no reflexiona, y nosotros somos esas marionetas manejadas por esos cuatro locos que las van moviendo a su antojo.

¿Por qué digo todo esto? Porque estoy cansado de esa película, de esta mentira de vida, de vivir una libertad encubierta y de escuchar frases como esta… sin poner ningún remedio… 

No estoy bien donde trabajo… pero mientras cobre a final de mes… pero, ya vendrán tiempos mejores.

No van a venir tiempos mejores si no los buscamos, porque tenemos, y yo me incluyo, miedo, miedo a perder lo poco que hemos ganado, o lo poco que hemos construido durante tanto años de esfuerzo. ¿Pero que hemos ganado en realidad? Una hipoteca de por vida.

Yo llevo más de 11 años trabajando de manera fija, y prácticamente no tengo nada mío, y lo único bueno que he sacado en estos años ha sido conocer a Enma y compartir dos vidas, que iban en caminos totalmente opuestos, pero lo hicimos uno. Tambien he conocido a muchos compañeros que ya los considero amigos en mi vida.
Enma y yo, ya hemos comenzado nuestro camino para llegar a nuestro pequeño objetivo final, y  no está siendo fácil, pero ya no hay vuelta atrás…

Antes de empezar a trabajar recuerdo que muchas veces mis padres, abuelos, amigos, familiares… me han dicho la frase…

Tienes que ser una “persona de provecho” en la vida.

¿Una persona de provecho es aquella que tiene que ahorrar toda su vida para su jubilación? ¿Para qué? ¿Para hacer aquellas cosas que querías hacer con 30 años, y ahora con 70 años ya no puedes? ¿Para eso quiero trabajar 40 años de mi vida de esclavo?

Conozco a mucha, pero que mucha gente de provecho, que solo vive para pagar sus facturas, su casa, su coche, su móvil, sus préstamos, la comunidad, sus facturas de luz, agua, gas… sin objetivos a corto plazo, y sin darse cuenta que los días meses y años pasan muy rápido,  y no te van a esperar eternamente.

Yo y Enma éramos unas personas de “provecho”, pero nos hemos dado cuenta a tiempo de que no merece la pena esperar y esperar tantos años para ser felices. Nos hemos dado cuenta que la mayoría de nosotros acabamos trabajando de sol a sol, sin importar nuestros sueños, y sobretodo, que lo hacemos para conseguir el de otra persona.

Yo creo que una persona de provecho es la que se cuida a sí mismo, y en parte, tambien a los demás, y esto repercute directamente en tu felicidad y la del resto.

Otra de las cosas que intentamos cambiar, es la de solucionar los problemas de los demás y  dejar los nuestros de lado. Si no llego a solucionar los míos, no puedo centrarle en solucionar la vida de los demás, y en la mayoría de los casos nos hemos llevado un golpe muy duro, cuando hemos necesitado ayuda de esa persona, y ésta… estaba ocupada… porque tenía que solucionar muchos problemas suyos….
Estamos intentando aprendiendo a vivir por y para nosotros, sin depender de nada ni de nadie, pero a la vez intentamos compartir nuestros deseos y las ganas por hacer las cosas bien.

En la vida hay muchísimos momentos en los que nos vamos a encontrar solos, por lo que si somos capaces de vivir nuestra soledad, seremos capaces de recuperarnos en los momentos más duros que la vida nos tiene preparados.

Y para acabar…  No puedo dejar de lado esto…

Unas de las frases que más odio en esta vida es “no puedo”, y solo en casos extremos llego a entenderla. El “no puedo” se utiliza para todo, sin pensarlo, y lo mejor de todo… SIN INTENTARLO, y sin saber que es el fracaso, para luego mejorar. Mucha gente me dice que logro todo lo que me propongo, pero la realidad es distinta, ellos solo ven el arranque y el final del objetivo, pero durante el largo camino hasta el objetivo, se pasa por muchos estados anímicos, de soledad, ansiedad, somnolencia, dolores de cabeza… Por lo que para acabar… os dejo esta gran verdad…

:: Todo mundo quiere vivir en la cima de montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de llegar hasta ella ::

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